Me llamo Finch (o Marissa en el guión original) en el libro no tengo nombre. Soy con diferencia el tributo más listo que pasó por la arena de los 74 juegos del hambre. ¿Mi muerte? fue un suicidio. Sobreviví tanto gracias a mi astucia.
¿Aficiones?
Conseguir alimento para mi familia robando pequeñas cantidades de comida en el mercado de la plaza del distrito 5. Sentarme en lo alto del tejado de casa, el único lugar desde el que puedo ver alguna estrella por las noches debido a la contaminación.