Rescato el murmullo del río, el arrullo del viento y el crujir de las hojas. Los acuno en mi piano y les doy calor hasta que crecen y pueden volar mecidos por la brisa y el sol. El susurro se hace canción, el trino música y la inspiración vibra en el corazón de la artista para crear un sueño de vida, esperanza y amor.
Pasado y presente, memoria y conciencia, paisajes sonoros nacidos del tiempo donde la tierra se funde con la mujer y el lenguaje del sonido viaja otra vez a las estrellas, porque a veces estoy aquí, otras veces soy luz, otras agua y otras sueño… ¿Qué no daría yo por un sueño?